Peasant Painting

Halland's Museum of Art, Sweden, 2012 - 2014

In 2012 I was invited to be artist-in-residence at Hallands Art Museum, Halmstad, South West Sweden. The museum holds a important collection of peasant paintings, called bonader, which are particular to the area. This artistic movement, involving both men and women, appeared around the mid-18th century and died out around the mid-19th century. This coincides with the moment when church paintings were being white-washed and land reforms implemented (storskiftet).  I believe that the occurrence of Southern Swedish peasant painting in this context can be read as a form of resistance to the enlightenment/modernising project.

The paintings were executed with egg tempera on old up-cycled handwoven sheets and table clothes, or locally produced paper. They had a ritual use, being stored rolled up and only brought out for special occasions such as Christmas, weddings and birthdays, with the scenes depicted chosen to fit with these occasions - such as the Nativity, the Wedding at Cana, the Ages of Man or the Agricultural Year. The paintings were designed to fit and cover the cottage walls, and since these cottages were so homogenous in layout and furnishing (indicating the closeness of these communities), one can often tell what part of the cottage they would have hung from their shape.  On further inspection, one can also see how these paintings embodied the peasant world, not only in the materials used, but also by the way they interpreted the bible stories. In Abraham Clemetsson’s Nativity the baby jesus of the nativity is accompanied by the pleiades constellation that marked the beginning and end of the farming year and some shagging sheep.  It is clear that for these peasants the nativity was a story about fertility, that of God, man, the animals and the earth.

My response to these paintings involved researching them in the light of the peasant conception of the body and materiality, drawing on Jacqueline Van Gent’s research into the Swedish 18th century witchcraft trails in, Magic, Body and the Self in Eighteenth Century Sweden, and Ingalill Nyström’s technical analysis of the pigments and techniques used in the paintings. Making pigments from foraged wildflowers and mushrooms, I produced a series of paintings, as well as paint brushes, carved farm tools in spalted wood and a video. These were shown alongside objects from the museum collection and selected peasant-paintings in a solo exhibition in Hallands Art Museum in 2013. This then toured to London in 2014 along with some of the Swedish peasant-paintings, to ASC gallery, where I also planted a garden of wildflowers for pigment-making. A book in Swedish and English, with an specially written essay by Jacqueline Van Gent, was published to coincide with the exhibition.


Pintura campesina

Halland's Museum of Art, Suecia, 2012 - 2014

En 2012 fui invitada a ser artista residente en el museo de arte de Hallands en Halmstad, al sudoeste de Suecia. El museo tiene una importante colección de pintura campesina llamada ´bonader´  que pertenecen a la historia local. El movimiento artístico, que incluye tanto hombres como mujeres, apareció a mediados del siglo XVIII y desapareció a mitades del XIX. Esto coincide con el momento en que las pinturas murales de las Iglesias estaban siendo eliminadas y las reformas agrarias implementadas (storskiftet). Creo que la aparición de la pintura campesina del sur de Suecia puede ser leída en este contexto como una forma de Resistencia al proyecto modernizador ilustrado. 

Estas pinturas se ejecutaron con temple en sábanas y manteles tejidos a mano reutilizadas o papel producido localmente. Tuvieron un uso ritual, almacenados enrollados y sacándolos solo para ocasiones especiales tales como Navidad, bodas y nacimientos, con escenas elegidas para acompañar la ocasión – tales como una Natividad, las Bodas de Canaan, las edades del hombre o el calendario agrícola. Las pinturas se diseñaron para adaptarse y cubrir las paredes de la casa, y dado que la arquitectura de estas casas era tan homogénea en distribución y mobiliario (indicativo de la estrecha relación en estas comunidades), uno puede decir en qué parte de la casa se habría colgado simplemente por su forma. En un análisis más detallado podemos ver también que estas pinturas encarnan el mundo campesino, no sólo en los materiales que usan sino también en cómo interpretan las historias bíblicas. En la Natividad de Abraham Clemetsson el niño Jesús se ve acompañado de la constelación de las pléyades, que marca el comienzo y el final del calendario agrícola, y algunas ovejas fornicando. Está claro que para estos campesinos la Natividad era una historia sobre fertilidad, sobre Dios, el hombre, los animales y la tierra.   

Mi respuesta a estas pinturas involucró su investigación a la luz de la concepción campesina de el cuerpo y la materialidad, partiendo del estudio de Jacqueline Van Gent de los juicios contra la brujería del siglo XVIII en Magic, Body and the Self in Eighteenth Century Sweden (magia, cuerpo y el yo en la Suecia del XVIII) y el análisis técnico de Ingalill Nyström de los pigmentos y técnicas usadas en las pinturas. Haciendo pigmentos de flores silvestres y setas forrajeadas, produje una serie de pinturas, así como pinceles, herramientas de cultivo talladas en madera coloreada de hongosy un video. Estos fueron expuestos con objetos de la colección del museo y una selección de las pinturas campesinas en una exposición individual en el museo de arte de Hallands en 2013. Este se trasladó a Londres en 2014 junto con algunas pinturas campesinas a la galería ASC, donde también planté un jardín de flores silvestres para elaborar pigmentos. Se publicó un libro en sueco e inglés, con un ensayo escrito para esta edición por Jacqueline Van Gent, que se publicó en coincidencia con la inauguración de la exposición.